HECHO CON CARIÑO

 

Nunca nadie me ha puesto barreras para hacer lo que sentía, aunque a veces no es fácil, soy partidaria de seguir lo que sientes y crearte tu el camino.

No soy chica de oficina ni de horarios rutinarios, más bien soy una chica de aire fresco y ensuciarme las manos. Trabajo con el corazón y con frecuencia no tengo horas de comer o dormir cuando estoy en mi taller.

 

Cada producto que hago lo siento, tal y como dice mi eslogan no hay pieza que haga sin cariño ni con desgana. Cada pieza es especial no sólo para mí, sino también para el cliente, ya que hago piezas únicas y ediciones limitadas.

 

Me he formado en el ámbito de la moda

  • Asesoría de imagen
  • Especialización en estilismo
  • Academia de sastrería, alta costura.
  • Patronaje estilo Shingo Sato.
  • Curso de marroquinería

Soy partidaria de no dejarse de formar, es necesario para evolucionar.

UN POCO DE HISTORIA

Tras nuestros padres hay mucha historia y lo más probable es que no lleguemos a conocer ni la mitad de donde venimos. Nunca había llegado a entender porque trabajar con las manos me hacía sentir tan cómoda, hacer sin pensar, que acabara consiguiendo el resultado tal y como me la había creado en la cabeza, trabajar con las manos siempre me ha hecho sentir feliz. He crecido rodeada de máquinas de coser.

Resulta que la mitad de mis antecedentes se dedicaban a la costura.

Mi tatarabuelo era sastre y mi tatarabuela modista, tenían un negocio de alta costura. Estoy hablando de muchos años atrás, concretamente a finales del siglo XIX. Su hijo y su esposa continuaron con la sastrería.

Qué menos que poder hacer honor a mis ancestros con cariño y pasión.